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SITUACION JURIDICA, EDILICIA Y ESTRUCTURAL DEL INMUEBLE “EL BUEN PASTOR”

Preocupación por el peligro de derrumbe del edificio del Buen Pastor

El Arzobispado de Tucumán, expresa una profunda preocupación por el estado estructural del inmueble conocido como “El Buen Pastor” que representa un peligro inminente para los vecinos y transeúntes. Por dichas circunstancias se solicitó, el permiso para su demolición. Este permiso, otorgado el 11/06/2019, fue bloqueado por el Ente Cultural de Tucumán, en un principio, por la incorporación del inmueble al “Régimen de Protección Preventiva” como Patrimonio de Interés Cultural de la provincia y luego, por su declaración definitiva. Debido a ello, este Arzobispado debió iniciar una demanda judicial de amparo, sin mayor éxito.

El edificio del Buen Pastor se encuentra ubicado en calle Mendoza 871 de la ciudad de San Miguel de Tucumán, al lado de una institución educativa, en el centro de la Capital.

La solicitud de demolición, aceptada por la Dirección de Catastro y Edificación Municipal, comprendía todo el edificio excluyendo, naturalmente, la Capilla del Buen Pastora que se encuentra en buen estado de conservación y no representa ningún peligro.

Como Iglesia, siempre hemos valorado y protegido las artes y la cultura, por eso, nos encontramos abiertos al dialogo a fin de buscar, lo antes posible, junto a las autoridades correspondientes las mejores soluciones que beneficien a toda la comunidad.

SITUACION JURIDICA EDILICIA Y ESTRUCTURAL INMUEBLE “EL BUEN PASTOR” MENDOZA 871 SAN MIGUEL DE TUCUMAN.

Avalado por rigurosos informes técnicos que sostienen la existencia de riesgo de colapso del edificio, y, con el único fin de preservar la seguridad y la vida de las personas, el Arzobispado resolvió solicitar permiso de demolición a la Dirección de Catastro y Edificación Municipal de esta ciudad, el cual fue obtenido el 11/06/2019. El pedido de demolición no alcanza a la Capilla del Buen Pastor, de tanto valor religioso, cultural, y afectivo, la cual no representa, en sí misma, peligro alguno.

Luego de obtenido el permiso, pero antes de poder concretar la obra, en fecha 26/08/2019, el Ente Cultural de Tucumán dictó una resolución incorporando el inmueble al “Régimen de Protección Preventiva” como Patrimonio de Interés Cultural de la provincia en el marco de lo dispuesto por el Art. 16 y concordantes de la ley n° 7500 (Texto según ley n° 8645), lo cual impidió al Arzobispado avanzar con la demolición parcial. Ante esto, el Arzobispado, realizó presentaciones formales, en tres oportunidades, ante el Ente Cultural de Tucumán, incorporando nuevos informes técnicos y reiterando la imperiosa necesidad de que le permitan tomar medidas para eliminar, de manera efectiva, los riesgos o, en su efecto, solicitando a ese ente que las tome.

Además, puso en conocimiento de la situación a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y al Gobierno de la provincia de Tucumán. El Ente Cultural, lejos de tomar medidas de prevención, sólo autorizó una medida paliativa, parcial y puntual para un sector del inmueble que no resulta eficaz para eliminar el riesgo estructural de colapso existente. Debido a ello, el Arzobispado debió iniciar una demanda judicial de amparo, fundado en la necesidad imperiosa y urgente de eliminar el riesgo que el edificio de su propiedad genera. En el marco de ese proceso judicial el tribunal resolvió, exhortar a las partes a realizar convenios tendientes a “no ya sólo a evitar su deterioro, sino que contribuyan a su mantenimiento en pie y a la salvaguarda de terceros”, sin precisar quién está obligado a hacerlo o cuál es el alcance de esas obligaciones.

Los informes técnicos encargados por el Arzobispado de Tucumán, y puestos en conocimiento del Ente Cultural y del tribunal interviniente, sostienen que realizar medidas para “mantener en pie” un edificio que está tan deteriorado y en inminente peligro de colapso no es recomendable, desde el punto de vista de la seguridad pública, ni resulta la medida más eficaz para para eliminar el riesgo que el edificio genera, además de ser irrazonable y de imposible cumplimiento para el Arzobispado, debido a la envergadura de las erogaciones que ello importaría.

El Arzobispado de Tucumán está ejerciendo todas las acciones legales e institucionales a su alcance a fin de evitar que el edificio de su propiedad genere daño a las personas. Este accionar quiere priorizar y preservar la vida y está sustentado en informes técnicos confeccionados por destacados y experimentados profesionales de la materia. No obstante, por una decisión del Ente Cultural de Tucumán, hasta el momento se encuentra impedido de concretar la demolición. Al mismo tiempo, ningún organismo público adopta medida preventiva alguna sobre el edificio, no obstante estar en pleno conocimiento de la situación.

Expresamos nuestra profunda preocupación y rogamos a Dios que ilumine a quienes deben tomar decisiones de manera urgente, a fin de que se pueda evitar cualquier mal. La defensa de la vida, ante todo, es el único modo en el que toda la comunidad gana.